Por Xavier Casares

Un conflicto es un desacuerdo entre dos o más partes, una situación de posiciones confrontadas entre varias personas entre las que existe un vínculo que conlleva una necesidad de convivencia. Las posibles situaciones de conflicto que podemos vivir en nuestra vida son infinitas. En cambio, la discrepancia entre personas es algo natural. Y está claro que las situaciones de conflicto son negativas. La cuestión es cómo resolver el conflicto.

Un primer paso puede ser invitar a un Mentor de conflictos. Una persona que va a escuchar, comprender, identificar, diagnosticar, acercar, proponer un tratamiento y un pacto.

La intervención de un Mentor de Conflictos es un primer paso, sencillo y eficaz, de cara a resolver situaciones conflictivas. Un paso menos traumático emocionalmente para las partes que acudir directamente a la intervención de abogados, psicólogos, peritos o mediadores, que pueden intervenir posteriormente para completar la solución formal del conflicto.

Por mi experiencia profesional, siempre recomiendo preventivamente la intervención de un mentor de conflictos en los senos de los consejos de administración, de accionistas y de equipos directivos de empresas antes de que el natural conflicto de intereses de las partes llegue a lastimar la evolución de sus negocios.